viernes, mayo 06, 2005

La lluvia

Ninguna ciudad que se ostente desértica está preparada para la contundencia de 5 días de lluvia. Los ánimos cambian, y la melancolía -esa otra- corre pandémica.
El espíritu se afloja, la sangre fluye más lentamente, los enconos se disipan en las nubes de humedad que pululan en rededor. Y es que ésta es una lluvia particular: no es torrencial sino cansina.
5 días y parece que ya no podemos más, la lluvia comienza a calar los huesos, la estulticia se infiltra en nosotros con cierta arrogancia.
Cuándo va a detenerse -pregunta la gente- cuándo se le ocurrirá parar.
Mi perro, mi pequeño Voltaire, que es valiente con todo menos con la lluvia, gime noche tras noche. A veces es un aullido reventador, otras, las más, es un sutil gemido, melancólico, como el de los poetas.
De la melancolía hay un pasito a la locura; Erasmo de Rotterdam, o mejor dicho Gert Geertsz, que así se llamaba nuestro pensador renacentista, contrapone de la locura a secas, una locura infinitamente superior que nos lleva a disparates como perdonar a nuestros enemigos. Se trata de una salida a esa racionalidad impecable que construían sus coetáneos. Para Erasmo la locura estaba poderosamente ligada a la fe. La locura, sin embargo, es más interesante.
Pero que Erasmo pensara una salida a una racionalidad excluyente, merece nuestro aplauso.
La lluvia, ésta, se constituye en paranormal para quienes estamos acostumbrados a los golpes de calor cuando abrimos las ventanillas del auto.
Entonces, festejemos esta lluvia que nos transforma en otros.

6 Comments:

At 6 de mayo de 2005, 11:06, Anonymous Anónimo said...

Estos días me siento como allá, hay un parecido cansado que me sale al paso ni bien abro los ojos. Tango que le dicen.
PAO

 
At 6 de mayo de 2005, 15:51, Anonymous Anónimo said...

¿Y también la lluvia te acerca? Qué lejos estás de Londres.

 
At 6 de mayo de 2005, 15:52, Anonymous Anónimo said...

Un blog maravilloso. Felicidades, desde Colombia.

 
At 8 de mayo de 2005, 1:11, Anonymous Anónimo said...

Hoy tendí mi neurosis al sol como tender una camisa o un pantalón después de la lluvia. Parece que se secó, está ligerita. Eso creo. Saludos. Dulce

 
At 14 de mayo de 2005, 20:17, Anonymous E said...

Un saludillo y abrazos somnolientos. Ya sabes que te extraño, pronto un mail.

 
At 20 de mayo de 2005, 3:21, Anonymous Anónimo said...

Me gusta leerte Cui, siempre me ha gustado, esa forma tan rítmica, esa lectura tan rica de tus textos... es como escucharte de nuevo, es como tenerte en frente y deleitarse los oídos con tu trabajo. A pesar de la distancia, física y espiritual, sabes que se te quiere y se te recuerda bien. No nos prives de tus textos. Saludos

 

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